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Hoces del Riaza |
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FUENTELCÉSPED: Pórtico del refugio de Rapaces. |
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Noticias del refugio. Por el Dr. Fidel J. Fernández |
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En enero de 1.975 se inaugura dentro de las 2.100 hectáreas de este Refugio de Caza, el conocido Refugio de Rapaces, se ha constituido como uno de los proyectos más emblemáticos, y sin duda de más larga duración, de WWF/Adena.
Lo conforma un conjunto de barrancos, cortados y cañones que ha excavado el río Riaza y sus afluentes en estos páramos calizos del noroeste segoviano en su límite con la provincia de Burgos.

Lo más destacable de estas hoces, además de un impresionante paisaje que podría clasificarse dentro de estos "sustos" por sorpresa que nos da la naturaleza, es por albergar entre otras especies de fauna la mayor colonia de España y presumiblemente de Europa del buitre leonado, con unas 400 parejas, mas de 1000 individuos. Aparte de esta especie cuenta con otra serie de rapaces que también crían, entre las que merece la pena destacar una pareja, al menos, de águila real, alimoche, búho real, águila calzada y culebrera, cernícalo...


Para confeccionar toda esta información que aportamos, nos hemos servido, aparte de nuestro cuaderno de campo, documentación del Dr. D. Fidel José Fernández y Fernández Arroyo y de varias informaciones obtenidas en la red, que por su calidad documental, creemos necesario reproducirlas, que no plagiarlas, puesto que además hemos contado con la colaboración de otros eminentes ornitólogos, naturalistas y amantes de ese entorno que nos han enriquecido documentando paso a paso estas líneas que ofrecemos con la única ambición de proteger tan bello entorno, sin ningún animo de lucro, a la vez que lo damos a conocer a todos los amantes del turismo de naturaleza.
LIMITES:
Están establecidos entre el límite provincial de Burgos y Segovia, desde la intersección de la carretera que une Fuentelcésped (Burgos) con Montejo de la Vega de la Serrezuela (Segovia) hasta el cruce de la C-114 siguiendo por la misma en dirección SE hasta el cruce de la carretera que a mano derecha, cruzando el puente nuevo, se dirige a Maderuelo; a partir de este punto se encamina por la carretera que conduce al apeadero de FF.CC. hasta el puente situado en el arroyo de Valdemuñuelo (entre los PK 159 - 160), remontado este arroyo continúa por dirección O, pasando por los límites municipales de Maderuelo, Campo de San Pedro, Moral de Hornuez y Valdevacas llegando hasta su límite S del Monte de Utilidad Pública El Enebral (Nro. 274).
Retornan sus límites cambiando de dirección hasta seguir por el camino que termina en la carretera Montejo - Valdevacas continuando durante 3 Km del cruce con la que une Montejo con Villaverde de Montejo.
Continua, ya en dirección N hasta el punto de intersección de la confluencia de los términos de Villaverde con Montejo, para terminarse de cerrar al O llegando desde Montejo a al límite de la carretera que separa Segovia de Burgos en el término de Fuentelcésped.
PAISAJE:
Podríamos definirlo en dos partes para tratar de diferenciar este Espacio Natural dada su homogeneidad:
Por una parte la zona sur, donde se ubica el Pantano de Linares donde es evidente la predominancia de sus componentes de origen antrópico.
Por otra parte el valle que continúa tras la presa, agua abajo, conformado por elementos naturales. La erosión de Riaza y sus afluentes han labrado en estas calizas de origen mesozoico unos grandes cortados que forman el cañón totalmente desérticos en vegetación que contrastan con las zonas horizontales de la estepa que forman los páramos, estas de amplia cobertura vegetal, variando su colorido según las estaciones.

FAUNA
Posiblemente uno de los valores más interesantes de este Espacio Natural estribe en la basta variedad de especies de aves, catalogadas mas de 20, entre las que destaca la importante colonia de buitre leonado (Gyps fulvus) el más grande del Refugio con una envergadura alar próxima a los 3 m con las que efectúa el planeo, aprovechando las térmicas, en forma de V con los "dedos" muy separados y perfectamente visibles a distancia. El cuerpo de color marrón, de donde adquiere el "apellido" de leonado, lo mismo que la parte anterior de sus alas, la posterior es oscura al igual que su cola, la cabeza y cuello de color claro y pelado, muy útil para adentrarse en las entrañas de los cadáveres de los que se alimenta. Estamos hablando de la mayor colonia de Europa de esta especie.
Otras especies dignas de mención que conforman la fauna alada que rayan sus cielos son: El alimoche, cernícalo vulgar, el avión roquero, el halcón peregrino, la chova piquirroja, búho real... que anidan en las abundantes cuevas, oquedades y grietas que contienen estas verticales y escarpadas paredes. Ya en el páramo hay una gran variedad de especies esteparias a destacar:
Esmerejón, alondra de Dupont, tarabilla común, chotacabras pardo, collalba rubia...
También los bosque de quercíneas, pinos y sabinas forman un enclave idóneo para la cría, refugio y alimentación de aves tan diversas como: el ruiseñor bastardo, roquero solitario, mito, azor, cárabo, pinzón, perdiz, paloma torcaz, águila real, culebrera y calzada...

En su zona sur, tras la presa el río Riaza con su masa acuífera contenida en el pantano de Linares del Arroyo constituye un excelente refugio y hábitat para una importante fauna alada: el ánade real, ánade friso, somormujo, porrón común, garza real, polla de agua, lavanco, carricero y mirlo común... como especies mas características predominantes como significativas, pero junto a este biotipo están obligados a "convivir" algunos reptiles y anfibios (culebra de agua, rana verde...)
Las especies más destacadas, en cuanto a mamíferos se refiere, citaremos a la gineta, nutria, garduña, tejón, jabalí, gato montés, comadreja, corzo, liebre, sin olvidar una importante población de murciélagos y otros micromamíferos.


LA VEGETACION.
Caracterizada por la presencia dominante de la sabina albar, su calidad varía dependiendo de la profundidad del suelo, de la presión antropógena y de la competencia con otras formaciones boscosas del género Quercus, acompañan a la sabina especies como la aulaga, lino, camaedrio, etc. Junto a esta cupresácea destacar la presencia de la encina que en estos suelos calizos y al ascender por encima de los 900 m. no se desarrolla mas allá de su etapa arbustiva - carrrasca, estos encinares han ido desplazando en el Cuaternario a la sabina albar aprovechando los suelos más ricos y profundos, convirtiéndose así en su eficaz competidora, unidos a la encina: la aulaga, enebro común, torvisco, rubia silvestre, poemia...
Menor importancia adquiere la presencia del quejigo que prefiere suelos calizos, frescos y profundos, acompañan a este roble un buen número de rosáceas (rosal silvestre, majuelo, endrino y zarzamora). No se pueden olvidar las pequeñas manchas de repoblación a base de pino laricio y pino resinero, ni la vegetación de ribera que aparece en algunos fragmentos del río basada en sauces, chopos, álamos, fresnos, alisos... Con referencia a los matorrales, son varios los tipos que se pueden diferenciar en este Espacio Natural. Aulagares (Genista scorpius) que ocupan terrenos muy calizos y pedregosos; espinares a base de zarzas, majuelos, endrinos; tomillares - esplegares, compuestos de plantas aromáticas como el espliego y tomillo entre otras; un lugar reducido ocupan los herbazales - gramadales a base de gramíneas; y por último los jarales generalmente sobre suelos ácidos formados por Cistus ladanifer y Cistus laurifolius.



GEOLOGÍA:
Desde la presa de Linares del Arroyo, en el Término Municipal de Maderuelo, hasta las proximidades de Valdevacas y Montejo de la Vega de la Serrezuela, el río Riaza ha excavado un valle de vertientes verticales con escarpes labrados sobre calizas turonenses, cuya profundidad oscila en torno a 150m y cuya anchura máxima no supera los 200 ó 300 metros.
El origen de esta garganta es por incisión lineal que cortando la masa turonense alcanzó al Cenomanense margoso donde labró su lecho, matizado por unos procesos kársticos secundarios y donde además de sus vertientes han experimentado una notable evolución, como consecuencia de los procesos que han permitido el retroceso de los escarpes, merced a la red ortogonal de diaclasas y a la estratigrafía turonense. A la hendidura del Riaza hay que unir las acciones de otros arroyos afluentes (Casuar, Valugar, Vallejo - Sancho) que han contribuido junto con el primero a la disección del anticlinal.


Esta zona ha sido merecedora de diferentes figuras de protección como la de ZEPA e incluida en el Plan de Espacios Naturales Protegidos de la Junta de Castilla y León.
WWF/Adena entre las múltiples actividades que ha desarrollado en los entornos creó en la segunda mitad de los años 70 un comedero para aves rapaces, al igual que se intenta para ampliar el área en la cercana villa de Fuentelcésped donde la presencia de rapaces es evidente por su corta distancia. También cuenta con una guardería estable, dedicando especial interés a la investigación científica de especies o hábitats, actividades de educación ambiental y recuperación de terrenos degradados.
Podemos citar, entre las actuaciones más importantes, las directamente relacionadas con la observación y vigilancia a las áreas de cría y atención e información a los visitantes. Labor que sin duda es fundamental para evitar molestias a las aves durante la época de cría (Enero - Agosto) al poderse producir la perdida del huevo del pollo. Para que los mas de 5000 visitantes puedan conocer las normas de visita fundamentales, el Parque cuenta con la presencia de un guarda permanente, además de los paneles informativos y el refuerzo que desde 1990 supone el programa de voluntarios que efectúan unas actuaciones de refuerzo los festivos y fines de semana, mas acusadas en la época de cría. Se puede decir entonces que el Refugio queda constituido como, además de punto de encuentro para los naturistas, en una autentica escuela de la naturaleza del entorno.
Conviene adquirir la guía del Refugio de las Hoces que completará ampliamente los conocimientos sobre el lugar.
Recorriendo las Hoces del Riaza
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Iempre hemos aconsejado, por considerarlo estratégico, partir de la Villa de Fuentelcésped, lo que además de poder organizar mejor nuestra actividad de naturaleza nos ofrece la posibilidad de tener acceso a las Hoces del Riaza por ambos extremos, queremos decir que no nos limita a obligarnos a realizar un solo sentido su recorrido.
Puestos a aconsejar, creemos que la más atractiva y menos pesada puede ser la ruta Sur - Norte, aunque la contraria la tenemos mas cerca, solo a unos cinco kilómetros en las proximidades de Montejo de la Vega, pero que en este caso dejaremos esta localidad como punto de llegada, donde podremos reponer fuerzas ante un lechazo asado y disfrutar de la hospitalidad y el calor del admirable ambiente de este pueblo segoviano.

Desde la Plaza de España de Fuentelcésped, partiremos en dirección Ayllón por la C-114, escasamente a 11 kilómetros encontraremos una señalización en un desvío que indica Pié de Presa el cual tomaremos encontrándonos con una barrera, medio abierta, y un cartel precautorio de la Confederación Hidrográfica del Duero que nos conmina a abandonar el automóvil en el aparcamiento habilitado, una antigua cantera de piedra, que se encuentra unos metros antes a mano izquierda. Estacionaremos el vehículo, o nos bajaremos del autocar, sorteando la mencionada barrera caminando o respetuosamente en bicicleta, por una carretera asfaltada de menos de dos kilómetros de recorrido, a los pocos instantes recibiremos un "susto" de belleza con la impresión de la primera visión a nuestra derecha de irnos integrando en el paisaje y posiblemente observemos a los primeros buitres rayando el cielo con su vuelo circular majestuoso.

Llegaremos a un poblado, donde residen los empleados de Iberdrola que cuidan del mantenimiento de la presa y su central, que tendremos en breves instantes la ocasión de contemplarla desde el puente que se alza 100 metros frente a la misma. Cruzando dicho puente si continuamos a la presa y tenemos autorización nos permitirán subir, tras 110 escalones, a la parte más alta de la misma, donde divisaremos la masa acuífera de la cabecera del Pantano de Linares. Pero no es el caso, seguiremos a manderecha, dejando a esta misma mano el río Riaza siguiendo en paralelo por una excelente senda aguas abajo, en unos cuarenta minutos caminando estaremos bajo el viaducto del FFCC Madrid - Burgos, de vía única y sin electrificar; ciertamente cada vez pasan menos trenes, por lo que no nos puede sorprender observar a alguien haciendo puenting utilizando los raíles como punto de amarre; a nuestra modesta opinión el peligro añadido es que nos sorprenda un convoy inesperado en el momento menos oportuno.
Seguiremos sin más ruido que algún graznido o piar, las hojas movidas por el viento o un sordo y ocasional rumor del río, amén de nuestras pisadas sobre el camino.

Continuamos con el río a la derecha entre las altas paredes de roca, pudiendo contemplar en esta zona alguna pequeña extensión de quejigo, y en alguno de los remansos del río una mancha de nenúfares, muy escasos en toda la zona. Arriba a nuestra derecha una cerca metálica separa la vida de la muerte, es el comedero de buitres donde se le suministra de cadáveres de animales y otras carroñas.



Una indicación nos indica la separación de la zona protegida por la Configuración Hidrográfica del Duero, con el Refugio, propiamente dicho, continuando entre encinares, jarales y qujigales, dejando a nuestra derecha el Barranco de Valugar, próximo a las ruinas de la ermita de Castroboda. Como en algo mas de dos horas llegaremos un lugar donde el desfiladero se ensancha y el río y los farallones rocosos se desvían efectuando un ángulo a la derecha, al fondo entre la vegetación sobresale la espadaña de la ermita románica del Casuar (procede de Cova Adsuar, o cueva del Oso) hoy desprovísta de cubierta y donde la vegetación natural va ganando en su interior el lugar que le fue arrebatado hace más de un milenio; Es única en su estilo, de soberbio ábside con canecillos labrados y una enorme pila bautismal (actualmente desaparecida), posiblemente usada para bautismo por inmersión. Donación de Fernán González a los monjes de Arlanza, fue utilizada durante mas de un siglo por la orden del Temple, que tantas posesiones y presencia tuvo en sus proximidades. Ahora pide a gritos una urgente restauración que esperamos no se haga mucho de rogar dado su estado de lamentable abandono y el vandalismo de grafiteros. Es el momento para dar un tiento a la bota, sacar de las alforjas una rebanada de pan de hogaza y acompañados de buen queso o chorizo darnos un homenaje a modo de refrigerio antes de proseguir camino. Los que lleguen pedaleando, quizás les invadan agujetas de tanto agachar la cabeza para no golpearla con ramas bajas de árboles, y bajarse para sortear algún árbol caído a la mitad del camino.



Si queremos cambiar de destino y encaminarnos a Valdevacas, hay un camino que sale a la izquierda y cuesta arriba, pero nuestro destino es Montejo es más fácil, seguiremos camino con el río a la izquierda ascendiendo por la Senda de Hoticiano, por la conocida Cuesta del Convento, durante unos diez minutos y después continuando esa senda durante casi dos kilómetros, entre plantas aromáticas y aliagas; hasta conectar en una larga bajada con una pista, frente a Peña Portillo, de características similares a la que dejamos al tomar esta senda y nuevamente dejar a nuestra derecha el río aguas abajo, podemos desviarnos más adelante al centro de información del Refugio de Rapaces, donde adquiriremos a traves de los voluntarios una información complementaria del entorno, continuaremos la pista dejando a nuestra derecha algún puente que nos conduce al otro margen del Riaza, circularemos en paralelo a una acequia que abastece los regadíos, a nuestra derecha vegetación de ribera, donde destaca el lúpulo entre otros.



Continuaremos por dicha pista, que aunque está sin asfaltar es practicable por vehículos, y tras rebasar Peña Portillo, que dejaremos a nuestra derecha, divisaremos como a 1 km. Montejo de la Vega que accederemos a esta villa dejando a manderecha el cementerio, tomando como referencia una casa de turismo rural a nuestra derecha, además esta localidad cuenta con varios bares y un restaurante; oferta que se amplía en localidades bastante próximas.


También puede realizarse el recorrido en sentido contrario como antes indicábamos, desde Fuentelcésped se toma una carretera provincial, y a cinco kilómetros antes de entrar en la Villa de Montejo, el frontón nos sirve de referencia con un cartel que nos indica la entrada al Parque, estacionaremos y el camino a la inversa, pudiendo perfectamente servir Maderuelo como lugar idóneo de llegada y reponer fuerzas.
Caso de hacerse en dos o varios vehículos el tramo de aproximación es aconsejable que los participantes alternen el sentido del recorrido y a mitad del mismo se intercambien las llaves de los coches o se tendrán que ver obligados a desandar de nuevo el camino, que también tiene su encanto. El tiempo estimado del recorrido es de 4 - 5 h, considerado de dificultad media - alta, pero último es por la distancia a recorrer (unos 18 km), puesto que las pendientes son cortas y en total no suponen 20 minutos del total de recorrido, el resto es descenso y recorrido llano por buen terreno.


Otra ruta alternativa y coincidente en parte con el enunciado es: partir desde Montejo de la Vega tomando una cigzagueante y estrecha carretera ascendente, y tras una larga subida de 4 km llegar a Valdevacas de Montejo; Cruzando esta pequeña población tomamos una pista de tierra en sentido descendente que nos va acercando a las Hoces del Riaza, pasada una arboleda de chopos y álamos llegaremos a un triple pilón artificial donde abreva el ganado su agua es perfectamente apta para el consumo humano. Continuando por esta pista nos van rodeando las rocas que han conformado un cañón de altas paredes donde en sus oquedades observaremos una considerable cantidad de buitres leonados, circulando por este paisaje donde predomina la sabina, el enebro y el quejigo; es un lugar conocido como Barranco del Casuar, en poco mas de una hora desde el punto de partida habremos llegado a la ermita del Casuar, donde tenemos tres alternativas: Tomar la pista a la derecha que en menos de dos horas nos lleva al pie de la presa del Pantano de Linares, o continuar por la mencionada Senda de Hoticiano conectando con la pista de tierra que en un tiempo similar nos sitúa en Montejo de la Vega de la Serrezuela, o desandando el camino volver al punto de origen.




Se ofrece otro recorrido, esta vez mayoritariamente entre pinares, ruta no circular, que desde Valdevacas de Montejo, por una pista en dirección sur nos lleva al Santuario de Hornuez, recorriendo en 1,30 h algo menos de 6 Kilómetros.
En días que amenace lluvia se impone la necesidad de un buen chubasquero impermeable y/o capa pluvial, puesto que en todo el recorrido existen pocos lugares para guarecerse.

Para grupos la opción ideal es el autocar, permite mas movilidad e independencia, pero siempre hay tratar el entorno con el respeto debido y que el único ruido que causemos sea el de nuestros pasos y respiración, sin querer exagerar, pero vale la pena. Quien lo ha probado una vez ha regresado, y existen otros recorridos más cortos de ida y vuelta y circulares sin apenas dificultad coincidente en parte de estos tramos y no carente de encanto y belleza.
Cartografía:
IGN Nº. 375 - IV Escala 1:25.000 Montejo de la Vega de la Serrezuela.
SGE Nº. 375 Escala 1:50.000 Fuentelcésped






Dr. Fidel José F. y Fernández Arroyo con Jesús Hernando (guarda del Refugio e hijo de Jesús García y Jiménez (Presidente del Glorioso
Hoticiano Hernando (guarda de honor Hoticiano, fiel seguidor de tradición familiar) Mester), y el Dr. D. Fidel J. Fernández y Fernández Arroyo
del Refugio de Rapaces de Montejo) en un Ciclo de conferencias en Fuentelcésped (Burgos)
Julio de 2001
Fotografías cortesía de:
Sr. D. Jesús García y Jiménez
Profesor Dr. Fidel José Fernández y Fernández Arroyo
ADENA
Sr. D. Jorge Sierra